Inteligencia Artificial (IA): arma de muchos filos

POR MÉXICO HOY | 12/10/2026
www.eluniversal.com.mx

Por Emilio Pradilla Cobos

La discusión sobre la IA está en todas partes. Hay quienes -los dueños o cabezas de las empresas que la producen, las más ricas del mundo, entre ellos- señalan lospeligros que acarrea su actual desarrollo acelerado sobre una posible destrucción de la humanidad por su descontrol y fortaleza —recordamos las películas de Terminator—, sobre el incremento de la desigualdad social —ya insoportable— o la disminución radical del empleo que generará. Otros hablan del altísimo costo en agua, energía y tierras raras que implican sus necesarios centros de datos y su control de muchos países y regiones para garantizarlos. En cambio, muchos de los empresarios, la derecha y el gobierno de Trump —preocupado además por la hegemonía capitalista de Estados Unidos de América (EUA) amenazada por China— defienden la IA y su desarrollo acelerado porque aumenta sus ganancias y reduce la masa de los trabajadores necesarios en sus empresas. Algunos hablan de los beneficios que trae consigo en la salud y otros campos el avance de la tecnología en la salud y su papel “benéfico” en la economía. 

Pero en general, los bienes y los males de la IA son para diversos actores sociales en la sociedad capitalista: los bienes para los empresarios y los gobiernos, y los males para los trabajadores y los pobres. 

En México, el “progresismo” está indeciso sobre la regulación estatal de la IA, metido en el embrollo sin salida del avance de la derecha en la región ante las elecciones del 2027 y 2030 y la “soberanía”, de un lado, y la firma del T-MEC con los EUA, de otra, derivado de su postura ecléctica ante el desarrollo capitalista. Hablan de “discutir” su posible regulación, cuando todos los argumentos están sobre la mesa, Mientras tanto, la IA avanza en todas partes: la usan los estudiantes de todos los niveles para facilitar su trabajo escolar, las empresas para eliminar trabajadores incrementando la masa de desempleo disfrazado como “informalidad”, los gobiernos para facilitar su gestión, hasta el correo electrónico nos impulsa a usarla. 

La solución es obvia: regular estrictamente el uso de la IA para eliminar sus efectos negativos sobre los trabajadores, los pobres de campos y ciudades; y orientar sus beneficios hacia ellos. Con las decisiones de empresarios y gobiernos a lo largo de nuestra historia, hemos cubierto el precio del desarrollo tecnológico: pagamos sus altísimos costos de importación, reforzando la dependencia de los países hegemónicos que la producen y controlan. El de la IA es un caso más. 

¿Y la corrida hacia la derecha del electorado en América Latina, proclive a EUA y Trump? Aunque preocupante, ha sido de una pequeña parte del electorado en un sistema manejado por ella, en el que la injerencia estadounidense es la regla. La derecha tampoco resolverá los problemas estructurales de nuestros países, aunque los camufle, y terminará en la dictadura antidemocrática como ocurrió entre 1960 y 1985 de triste recordación. De todos modos, esperamos los resultados de las elecciones de noviembre en EUA y la situación de Trump, en la cuerda floja, después de ellas, pues hay una contradicción notable entre ellas y lo que ocurre en las de nuestra región. 

Integrante de @pormxhoy


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *